Influencias, Heimat, manzanas y apple dumpling

Resulta completamente imposible vivir en nuestro planeta sin influir o ser influenciado por o sobre algo. Tengo sospechas, que en el espacio exterior ocurre lo mismo pero como no he tenido el gusto de ser presentada a ningún alienígena que pudiera arrojar algo de luz sobre este particular, casi que me ciño exclusivamente a mis conocimientos como españolita terrícola que a la que vive en Estíria cada día despide con más intensidad ese tufillo austrohúngaro tan particular. Y es que, no en vano, estamos en el extremo más sur-este de la geografía austriaca y algo tan posicional tiene que influir por narices en el carácter del barrio.

Bizcocho integral de centeno con queso manzana y streusel y una carta enmanzanada

Querida Crista,
Lamento tardar tanto en contestarte. No tengo excusa, siempre se pueden arrancar unos segundos para mandar un beso acompañado de un te escribo luego. La estadística dirá que ese te escribo luego, a priori tan esperanzador y lleno de buenas nuevas, se quedará en agua de borraja, peor aún, casi seguro que ni siquiera llegará a cocer cardo alguno. Por lo menos resulta amable, cargado de buena intención y apego. Algo es algo.

Cosas buenas de la vida. Sin receta pero con mucho alimento

Así es mi querido mundo. Ésta vez no hay receta. Lo adelanto para no traer a engaños. Pero si dejas tus pupilas clavadas en mis letras, vas a ver cuánto alimento traigo hoy... chicha! mucha y de la buena! para dar y tomar, para que nadie se quede sin puchero, sin un dulce, sin esperanza o ilusión. El mundo es un saco de porquería y no te voy a vender lo que no es. Aquí acabo de borrar todo un señor párrafo relatando lindezas, pero a buen entendedor, verdad? Eso sí, ¿Sabías que la mitad de la riqueza del planeta está en manos de solo un 1% ? No lo digo yo, sino el informe de Oxfam Intermón y desde luego se te queda el cuerpo hueco al comprender lo imposible que resulta ganar a ese maldito 1% que no desea el reparto de riquezas y que ni aun viviendo mil años podría gastar todo lo que acumula... un jodido 1% que apesta y no quiero ni pensar en el tanto por ciento del resto que solo desea entrar en esa unidad de canallas deshumanizados... así es. Son, están y no queda más que asumirlo...

Zucchinibrot o pan de calabacín y un estudio chorra sobre la empatía

Es evidente, que nada mejor que un tercero para contarnos nuestras verrugas con exactitud. Nosotros, al hacerlo, fijo que nos dejamos una o mil sin contar y fijo que de puro sin querer... o no, vete tú a saber. En cualquier caso, intentar hacer autocrítica es siempre un ejercicio sesgado, esto es requete obvio. Uno jamás es imparcial consigo mismo, nos falta perspectiva y deberíamos olvidar nuestros afectos, prejuicios, costumbres, creencias... en fin, todo ese compendio de cosas que nos afectan y definen haciéndonos merecedores del sello poco fiable. Y es que se cuenta, que de forma innata, solo empatizamos con lo que conocemos.