Zucchinibrot o pan de calabacín y un estudio chorra sobre la empatía

Es evidente, que nada mejor que un tercero para contarnos nuestras verrugas con exactitud. Nosotros, al hacerlo, fijo que nos dejamos una o mil sin contar y fijo que de puro sin querer... o no, vete tú a saber. En cualquier caso, intentar hacer autocrítica es siempre un ejercicio sesgado, esto es requete obvio. Uno jamás es imparcial consigo mismo, nos falta perspectiva y deberíamos olvidar nuestros afectos, prejuicios, costumbres, creencias... en fin, todo ese compendio de cosas que nos afectan y definen haciéndonos merecedores del sello poco fiable. Y es que se cuenta, que de forma innata, solo empatizamos con lo que conocemos.

Historias del cielo: El caso de Bernardo Matas Romero y un pan dulce con especias

-Bernardo Matas Romero, pa'servirle.

El ángel de la guardia y custodia de la puerta del cielo, apuntó con letra pausada y uniforme el nombre completo del señor Bernardo, el cual acababa de fallecer hacía dos minutos escasos.

-Y dígame Sr. Matas de Romero, ¿cómo ha sido su fallecimiento?
-De repente. Me sobrevino así, de golpe.
-¿Está usted seguro señor mío? ¿así, sin más? aquí me consta que el golpe se lo dió por exceso de vino para ser exactos -y sin dejar de perder la compostura risueña que pintaba su semblante desde hacía más de una eternidad, añadió- mire Don Bernardo... me permite llamarle por su nombre de pila... ¿sí?, gracias. Le decía, que es de extrema importancia que en este trámite seamos muy sinceros el uno con el otro. Debe usted comprender, que si estamos aquí, tomándole declaración de lo acontecido en su reciente finiquitada vida es porque su expediente no está del todo limpio. Aquí hay un par de asuntillos que debemos resolver.

Crema de aguacates y chocolate porque hoy estoy de dulce

Hoy estoy de dulce. Prometo no hurgar heridas ni destapar escándalos. No voy a hacer crítica social, ni defender los derechos de las mujeres ni reflexionar sobra la influencia de la semana santa en la vida sexual de los mejillones... hoy, así de claro. No te traigas a engaños que mi promesa caduca mañana, monada! no esperes peras del olmo ni trufas en las ostras... y que conste a sus señorías que el esfuerzo es mayúsculo! sobra decir que para variar, estoy de unas chispas brutales...